Hace una semana, un poco más, acudimos a la cita del 21 de abril: ESTUDIANTES SALESIANOS 1956-1965.
Salamanca nos recibió con un día espléndido.
¡Cuántos años de ausencia se fundieron en un abrazo apretado! Y brotaban espontáneos los recuerdos: Zuazo, Arévalo, Mohernando, Guadalajara... Sobre todo Arévalo por la presencia de don Miguelón y don Miguelín, amables y evocadores.
Hubo misa y mesa. Sobre todo, amistad y compañerismo: solidarios en el recuerdo, indulgentes en la evocación y agradecidos en el fondo.
Don Miguelón nos anunciaba en la misa, con voz firme y segura, que Jesús está resucitado para todos, que lo compartimos en otros momentos, en otras décadas; pero que hoy, en este momento, con toda la historia evocada a nuestras espaladas, tiene un significado muy especial. Hubo ecos. Ecos para el recuerdo, para la reflexión y para el agradecimiento. Recordamos también a quienes nos han precedido en el gozo de esa resurrección definitiva.
Sentados a la mesa en Afamia (¿sin hambre?), los rostros, recorridos uno a uno, evocaban recuerdos de ahora y de siempre. Los que estábamos lo podemos atestiguar:
- Dionisio: Solista y coro de nuestras reuniones.
- Sabino: Zurdo de oro en el saber y en el hacer. Nos espera al próximo año en Santaander.
- José Ángel: siempre «factotum», alcalde ilustre.
- Eufrasio: Jefe de la Administración Estatal. ¡Gran organizador!
- Matías: Buen ajedrecista, observador empedernido. De palabra de 'puzzle'.
- Agustín: Siempre entusiasta. ¡Era de la Inmaculada!
- Joaquín: Nuevo en esta plaza. Rebosante de recuerdos y de vida. Recitador de italiano fluido. 'Morez' por siempre.
- Ángel: Alma y cuerpo de nuestros encuentros. Luchador por la vida y por la amistad.
- Manuel A.: Gran comercial, de dotes persuasivas, afincado ahora en el norte de África, confluyente de culturas diversas.
- José Luis V.: Observador... ¿Qué pensará 'GAVIJO'?
- Antonio: Estuvo, está y estará. Es nuestra eminencia gris.
- Timo: Gracias a él, entusiasta, estamos hoy aquí.
- Jesús. El Sócrates, que dice 'Timez'. ¡Cuánta sabiduría y experiencia guardadas en los repliegues de su memoria! ¿Algún día plumeará sus andanzas?
- José Luis R.: La fidelidad en persona. ¡Cuántos alumnos pasados lo pueden atestiguar!
- César y Fernando: La sonrisa compartida. A su lado se respira serenidad.
- Mariano: Nuestro capellán. Él anima nuestra confianza.
- Manuel R.: Párroco superocupado y superamable. Nos llevamos sus bellos recuerdos.
- Juan Francisco: Hombre de tablas. ¡Qué bonitos sus recuerdos y promesas!
- Ignacio: Nuevo también en la plaza. Firme catedrático.
- José Luis G.: Hombre de paso aligerado, lleva tiempo 'tirándose a la piscina'.
- Bienvenido: Eso le decíamos en el saludo, con su silueta amable, tras tantos años... ¿eterna juventud?
- José Pedro: Pudo estar, y se agradece el esfuerzo.
- Paco: Serio, lleva a sus espaldas una dilatada experiencia africana.
¡Sabrosísima comida! Con la mejor sazón, que es la buena cara. Vinos generosos, locuaces. ¡Qué bien sabe lo bien compartido!
Y hubo cantos: De colores, recordando a Bilbao, el vino de Asunción, Alma llanera venezolana, a Virxen, Tuna, sin tunos, a Castilla, levantando la copa y... Adiós con el corazón. Todo ello acompañado por la experta mano en el acordeón de Samuel.
¡Qué rápido pasa el tiempo feliz de una convivencia apretada!
Nos vamos. Llevamos en las manos dones muy gratos. En el rostro una sonrisa abierta de satisfacción y en el corazón señales claras de una amistad eterna.
La reavivaremos dentro de un año, el día 12 de abril de 2008, en SANTANDER. Nos iremos viendo en nuestro Blog o Bitácora. Hasta entonces, pues.
Os citamos a uno por uno
En el monte feliz del Señor.
Que a otro año no falte ninguno.
¡Nadie sea cobarde o traidor!
Gracias, amigos.
Con todo afecto.
Amadeo (Boyez)